¿Te dicen pelota? Aprende a solucionar el odioso efecto rebote

Cuando queremos bajar de peso, generalmente hacemos lo que todos hacen, evitar tortilla, pan y demás, y contar una por una las calorías que comemos.

¿Funciona?

Claro, el problema no es bajar, sino mantenernos, porque cuando logramos vernos como queremos, dejamos de calcular calorías y controlar lo que comemos, dando como resultado el desagradable efecto rebote, el cual te preguntarás, ¿se puede solucionar? La respuesta, ¡claro!

Comencemos por dejar de contar cada una de las calorías

Todo en esta vida equilibrio, pero si lo que buscamos es perder peso, necesitas una de dos cosas: tener una voluntad de hierro estando conscientes que debe ser para toda la vida, no para un ratito nada más, o entender nuestro cuerpo y sus reguladores biológicos.

La primera opción es la más común y es la que tiene más probabilidades de fracasar ya que según estudios, el 90-95% de las personas que se ponen a dieta para conseguir bajar de peso, no consiguen cumplir su propósito o incluso acaban ganando más, en cambio la segunda opción te ayudará a entender cómo funciona tu cuerpo y ayudarlo a perder peso de tal forma que no sufras de un rebote.

Todo está en el hipotálamo

Investigaciones han demostrado que una persona que ingiere 300 calorías diarias más que otra (con similares necesidades y características físicas) consigue perder incluso más grasa que el sujeto con menor ingesta de calorías, ¡¿por qué?!

Esto sucede porque nuestro organismo tiene formas de regular el gasto energético de manera interna, un regulador energético es el hipotálamo, el cual trabaja de acuerdo al peso que considera adecuado para ti, en la mayoría de los casos no coincide con tu ideal (¡gracias hipotálamo!). Para ello, el peso que maneja el hipotálamo oscila dentro de un rango de grasa o energía disponible, a esto se le conoce como punto de ajuste.

Por lo tanto, si seguimos una dieta demasiado restringida en calorías, vamos a salirnos de ese punto de ajuste donde se mueve el hipotálamo y nuestro cuerpo se descompensará respondiendo con una fuerte resistencia, ya que su rango de regulación original se ve alterado, y si no conseguimos controlar esta variación es cuando aparecerá el temible rebote.

Señoras y señores: Conozcan a la leptina

Dentro del sistema de regulación que hablamos, entra en juego otro actor, además del hipotálamo, la leptina, la cual es una hormona que segrega la grasa y sirve como indicadora para el hipotálamo de la cantidad de energía que tenemos disponible, se podría decir que es la encargada de mandar la información sobre los niveles de grasa al hipotálamo, pero sí los niveles enviados son muy bajos, la respuesta será el apetito y la regularización del metabolismo para no gastar demasiada energía.

Así que para solucionar el efecto rebote no hacen falta pastillas ni métodos "milagrosos", simplemente es entender la programación del cuerpo para que cuando estemos en tiempos de dieta no cometamos el error de restringir exageradamente nuestra ingesta de calorías perdiendo la sensibilidad a la leptina y provocando que el cuerpo no asimile que tenemos suficiente energía, elevando el nuevo punto de ajuste en algunos "kilitos" más que van a pasar a ser el nuevo rango de grasa ideal en que se va a mover el hipotálamo.

 

Fuentes:

Vitónica 
Trendencias